Porque casi siempre que nos preocupamos y ocupamos de la salud pensamos en vernos y sentirnos saludables. En proteger el estómago o el hígado, en no subir el colesterol, etc, etc. Pero hay algo de lo que no solemos preocuparnos: de la salud de nuestro cerebro.
Aquí unos consejos para mantener la mente despierta y siempre fresca:
