Hace unos días decidí inscribirme en un concurso de blogs. Supongo que con cierta ingenuidad infantil, pensando que era una ocasión de conocer muchos otros blogs, contrastar distintos intereses, observar diferentes diseños y, de algún modo, presentar mi blog en sociedad. Ni siquiera estaba muy segura de querer hacerlo, pero me decidí el último día y me dije:" ¿porqué no? Puedes aprender mucho"

Ahora que ha comenzado el concurso oficialmente, que hay dos meses para votar 20 blogs, sobre más de 6.000, observo atónita la carrera y digamos "medio guerra" por conseguir e intercambiar votos... ¡Qué fuerte! Veo que justo algunos blogs que van los primeros son aquellos que van haciendo su "campaña" limitando las posibilidades de tantos otros que son buenísimos, pero algo más nobles.
Bueno, no me voy a inquietar. Quiero disfrutar descubriendo muchos de ellos. Supongo que todos es imposible. Explorar en cada una de las categorías. Aprender diseños, ideas, algunos gadgets y trucos ingeniosos que los hacen más atractivos. Plantearme por qué algunos tienen tantos seguidores. Descubrir otras aficiones e inquietudes. Compartir con aquellos que conectas y donde conoces gente nueva, maravillosa, que no hubieras encontrado fuera de la blogosfera. Quiero hacerlo así y animar a otras personas a hacer lo mismo. Supongo que esto mismo pasa en la vida a muchos niveles. Pero no puede ser que los que van pisando a otros sean los que marquen el estilo y no nos dejen disfrutar de lo bueno que hay en todas partes.