sábado, 31 de agosto de 2013

Claves para conciliar la vida familiar y laboral

Conciliación laboral

Estadísticamente las mujeres dedican dos horas y cuarto más que los hombres a las tareas del hogar,  trabajando los dos fuera de casa. Afortunadamente está cambiando la tendencia, hay mayor conciencia de lo saludable que es repartir la responsabilidad en los quehaceres domésticos.
Algunas pautas para que la tarea de repartir sea más pacífica y efectiva:

  • Negociar, cada miembro de la pareja debe cooperar de forma proporcional al tiempo de que disponga. Se debe exponer nuestras emociones pero sin reproches.
  • Listado de tareas, habrá que elaborar uno, incluyendo desde las más sencillas hasta las que impliquen más tiempo o desgaste emocional.
  • Dividir las tareas en función de las habilidades de cada uno, habrá que repartirlas todas, las que más nos agradan y las que nadie quiere hacer.
  • Calendario diario y detallado, puesto en un lugar muy visible de la casa.
  • Paciencia y una sonrisa, hay que ser tolerante con la persona que está aprendiendo, nunca desmotivarla, ésto reforzará el respeto dentro de la familia.

Trabajo del hogar


El reparto de las tareas del hogar no trae más que beneficios; se aprende a hacer cosas nuevas, a ser una persona más autónoma, será tiempo que se comparte con la familia y por otro lado hará que tengamos más tiempo libre para hacer los que nos guste en familia. La casa funcionará mejor y se aprenderá a valorar el esfuerzo que supone realizar tareas que no nos gusten, en definitiva: mejorará el respeto y las relaciones familiares.